09 de Abril de 2019 -
A continuación, se realiza una transcripción de la noticia publicada por El Tiempo. Todo el texto y las imágenes fueron tomadas de su página web.

Ocho años privado de la libertad estará el joven de 14 años que, hace dos semanas, asesinó a tiros a dos hombres en Medellín. ¿Está el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (SRPA) preparado para que cuando el joven salga, ya de 22 años, no reincida en el delito? Esa es la pregunta del millón.

Aunque el sistema, creado en el Código de Infancia y Adolescencia, tiene problemas como las condiciones de seguridad de los sitios de reclusión y el respeto por los derechos humanos, expertos opinan que puede mejorarse y que si se cumpliera lo que está en la ley, el sistema sí lograría asegurar una rehabilitación de los menores infractores.

Mario Gómez, fiscal delegado para Infancia y Adolescencia, dijo que si los jóvenes reciben la atención que el Estado brinda, “se esperaría que sí salgan en condiciones de tener una vida civil óptima”.

Resaltó, además, que actualmente el nivel de reincidencia es del 20 por ciento, lo que quiere decir que el 80 por ciento de estos jóvenes se recupera con un proyecto de vida sano.

Sin embargo, para Gómez es necesario que dentro de los centros donde están los menores haya mejores oportunidades educativas, tanto a nivel básico como de asesoría para que puedan acceder a educación superior; así como de promoción de salud y programas de desintoxicación, puesto que el 65 por ciento de los adolescentes del sistema son consumidores de drogas.

“Los centros deben tener mejores programas, mejor capital humano, más interés por los proyectos de vida de los jóvenes y aprovechar el conjunto de oportunidades que ofrece el Estado”, concluyó el Fiscal, para quien, en todo caso, la solución no es eliminar el SRPA.

En el mismo sentido opinó Hernando Herrera, director de la Corporación Excelencia en la Justicia, quien consideró que el sistema debe reformarse para garantizar condiciones dignas de reclusión, enseñándoles a los menores trabajos dignos con los que en el futuro puedan tener estabilidad; brindar atención psicológica o psiquiátrica para garantizar plena rehabilitación, y que los jóvenes no sean excluidos cuando salgan a la sociedad.

Herrera también comentó que para garantizar los derechos de los menores es necesario que se reformen los centros, en el sentido de que no haya menores y mayores de edad en el mismo sitio, aun cuando estos últimos pudieron haber ingresado al SRPA antes de cumplir los 18 años. Esto, explica, porque para la rehabilitación de los menores es mejor que lo hagan con personas de su misma edad.

“Creo que lo mejor es que haya tres escalones: centros para menores, centros adicionales para aquellos que cumplen la mayoría de edad habiendo ingresado como menores y centros para los adultos que cometan un delito”, puntualizó.

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